El miércoles 13 de diciembre tomé a las 9:30 el autobús de Línea Dorada en dirección a Río Dulce. A mi lado se sentó una familia compuesta por la abuela, padre, dos niños de unos 12 años y una niña petarda de unos 4 años. Y digo lo de petarda porque se pasó todo el viaje gritando a mi oreja cosas del tipo: "¡Pa!, ¡ta!, ¡ah!"... No le valió con no dejar dormir al personal. Tanto esfuerzo gutural, un constante chupar de bolsas de patatas y moverse más que un epiléptico tuvo como colofón una olorosa vomitona. Aquella situación me recordó al señor que se literalmente se cagó en el asiento del autobús cuando viajaba por Baja California (México). Al llegar a Río Dulce, cuando desciendes del bus, te asedian varios pesados ofreciéndote el oro y el moro en alojamientos y lanchas para Livingston. Lo mejor, como es habitual en estos casos, pasar de ellos y dirigirse al muelle. Línea Dorada hace su parada en Río Dulce frente a una farmacia. El muelle desde donde se toman las lanchas hacia Livingston queda bajando por la callecita que está justo enfrente de la farmacia. El precio que tuve que pagar por el trayecto de ida fueron 100 Qz.
NAVEGANDO RÍO ARRIBA
Este caudaloso río tiene una longitud de 42 kilómetros y sigue su curso desde el Lago Izabal por el cañon formado en la sierra de Santa Cruz hasta desembocar en el Mar Caribe. una especie de tour con paradas en los puntos más interesantes del trayecto. Después de llenar la lancha con pasajeros en diferentes embarcaderos del pueblo, nos dirigimos a ver el Castillo de San Felipe, fortaleza construída por los españoles para proteger la entrada por el Río Dulce de la piratería marítima. Los continuos ataques en el Golfo de México y las incursiones a Guatemala por esta entrada fluvial, hizo necesaria la defensa de este paso hacia el Lago de Izabal donde se encontraban las bodegas de almacenamiento de mercancías que llegaban y salían para España. Durante el siglo XVII el castillo sufrió intensos ataques de algunos famosos piratas como Diego el "Mulato", lugarteniente de Pata de Palo.
Más adelante el curso fluvial se ensancha en un lugar al que llaman El Golfete, un lago de menor tamaño que el Lago Izabal. A lo largo de todo el trayecto los márgenes están cubiertos por una vegetación frondosa entre la que surgen de vez en cuando algunas cabañas de madera construídas sobre el manglar. Por un angosto canalito entre nenúfares disfruto de la Laguna de las Flores donde se refugian pequeñas aves y alguna tortuguita. A medio camino en la margen izquierda se aprecia La Pintada, una espectacular pared vertical blanquecina plagada de graffitis y pinturas. Muy cerca de ahí, algunas veces las lanchas se detienen en un manantial de aguas termales con un intenso olor a azufre al costado del Río Dulce. Después de algo más de hora y media navegando entre grandiosas montañas, el cauce se ensancha finalmente cerca de 1.3 kilómetros en su desembocadura, lugar en el que está ubicado Livingston.
Navegando por el Río Dulce
LIVINGSTON, SUPONGO
Una de las características más interesantes de Livingston es que en este pequeño rincón de Guatemala conviven armoniosamente diferentes etnias: Los Garífunas que arribaron en el año 1802 procedentes de la isla de Roatán (Honduras), algunos hindúes llegados desde Belize, decenas de indígenas Q'eqchí descendientes de los Mayas y ladinos que engloban a grupos sociales con diferentes orígenes y cultura. Livingston es una pequeña localidad aislada en la costa del Caribe de Guatemala a la que únicamente se puede llegar por vía fluvial.
Originariamente Livingston se llamó Labuga, que en lengua garifuna significa La Boca. A principios del siglo XIX llegó a este emplazamiento situado en la margen oeste de la desembocadura del Río Dulce, un bergantín procedente de la isla de Roatán en Honduras, tripulado por Marcos Sánchez Díaz acompañado de una tripulación de raza negra. El 26 de noviembre de 1831 el gobierno de Guatemala decretó el cambio de nombre en honor de la memoria del legislador norteamericano, Eduardo Livingston, cuyo sistema penal se proponía adoptar el estado de Guatemala en aquel entonces. Livingston ha sido tradicionalmente una ciudad pequeña que en la actualidad vive de la pesca y el turismo.
Me alojé en el Hotel Henry Berrisford por 50Qz (5€). Otras opciones más baratas son el Hotel Caribe y El Viajero, en esta misma calle a la que se accede girando a mano izquierda nada más llegar al muelle. En Livingston algunas pequeñas agencias ofrecen la posibilidad de contratar diferentes excursiones para conocer los alrededores. Una de ellas es el restaurante Happy Fish (teléfono 947 0661) con quien contraté una excursión en bicicleta para ir a nadar a las pozas de 7 Altares. Otra opción a tener en cuenta es el tour operador Exotic Travel (exotictravelagency@hotmail.com / teléfono 947 0049) situado dentro de Restaurante Bahía Azul en la calle principal del pueblo. En ella se entremezclan puestos ambulantes, chicas negritas que hacen todo tipo de trenzas, tiendas de abarrotes, un borracho declamando o carritos de juego en los que por 1 quetzal la apuesta participas en una especie de ruleta. Muy cerca de allí abre sus puertas cada noche el Café Ubafu, con mucho ambiente, lleno de gente local y conciertos diarios de grupos locales que tocan puntarock o paranda. Paseando por el pueblo me entregaron un folleto con información sobre el SIDA en castellano y garífuna. En él encontré ejemplos de este dialecto africano como Malagurahati que significa NO DA y Alugurahati (SI DA).
7 ALTARES
Las playas cercanas a Livingston no son nada del otro mundo. En la playa principal, la mayoría de las tardes algunos niños locales acuden a volar sus cometas mientras otros nadan entre juncos. En las afueras del pueblo destacan por su extensión Playa Quehueche que se extiende varios kilómetros a lo largo del camino hacia 7 Altares y Playa Blanca a lo largo de la costa del norte. Esta costa lamentablemente está muy sucia y llena de basura. Erick, un chaval amable que rondaba los 18 años, fue mi guía durante toda la jornada. Siguiendo el camino principal que sale de Livingston, dejamos en el lado izquierdo el colorido y caótico cementerio con un inmenso árbol en el centro que extiende sus raíces sobre algunas tumbas. Diez minutos después llegamos a un puente colgante sobre el Río Quehueche que tuvimos que cruzar a pie.
Tras 5 kilómetros de recorrido llegué con Erick a las hermosas cascadas de Siete Altares. Declaradas por la Unesco, Patrimonio de la Humanidad en 1981, se componen de un sistema de siete pozas de agua dulce y cascadas que conducen su agua al Caribe. Es un área protegida que cuenta con riqueza natural variada entre flora y fauna: Cangrejos, mariposas, peces y vida silvestre exótica en un entorno precioso. Según me contó Héctor Baltazar Arzú, señor garífuna encargado de cobrar la entrada en 7 Altares, el chamán Agustín Baltazar -intuyo que sería familiar suyo- utilizaba este bello paraje como centro místico de curación.
Acceso a 7 Altares
Es muy recomendable visitar 7 Altares una vez finalizado el invierno o tras unos días de lluvias para que el nivel de agua de las pozas esté al máximo. El horario de visita es de 8 de la mañana a 16 horas. No olvides llevar calzado para el agua o chancletas para poder caminar con más libertad entre las rocas. Yo olvidé traerlas y tuve que caminar descalzo por las piedras hasta llegar a la última poza.
Séptimo altar
Es una verdadera pena que sobre algunas piedras de este paraje ciertos desalmados hayan rayado sus nombres o expresiones como "Jesuste ama". Nunca he comprendido que ganan con semejante atentado contra una belleza natural. Habría que ir a sus casas para llenárselas de graffittis. Esta poza que acabáis de ver tiene alrededor de 8 metros de profundidad. Se puede nadar en ella, ocultarse detrás de la cascada y darse varios chapuzones desde lo alto de la cascada. Sin duda mereció la pena pedalear durante poco más de una hora para llegar a este precioso paraje.
Verano azul
La gastronomía guatemalteca es tan rica y variada como su gente. En algunos de los restaurantes de Livingston como Buga Mama se pueden probar platos típicos de la gastronomía garífuna como el Tapado, una sopa hecha de pescado, gambas y crustáceos, servidos con pan crujiente, trozos de plátano, cocinados en leche de coco y adornado con coriandro. Otras delicias de la cocina garífuna son el casabe ereba, una especie de galleta elaborada con yuca o el rice and beans (arroz con frijol preparado con aceite de coco). Si acompañamos cualquier de estos platos con la cerveza nacional Gallo, cuyo slogan reza: "Tradición y orgullo de Guatemala", el placer de comer es irrepetible.
Tapado garífuna
El viernes 15 de diciembre tomé el autobús de Línea Dorada que llega a las 13 horas a Río Dulce para regresar a la Ciudad de Guatemala. El domingo llegará al aeropuerto internacional de La Aurora mi novia Edelweiss a la que tengo muchas ganas de ver. Con ella pasaré una semana visitando la vertiente oriental de Guatemala. Próxima parada: Antigua.
Poco antes de salir de México publiqué MEXpresionesVolumen 1 y Volumen 2, un compendio de modismos y expresiones mexicanas. Antes de abandonar Guatemala después de la Nochebuena para pasar el Año Nuevo en una de las islas de Honduras, os brindo algunas palabras que he anotado en mi libreta de viaje Moleskine. Disfrutad de este pequeño listado.
GUATÉRMINOS
1. Clavero = Imprudente 2.Codo = Tacaño 3.Chancle = Burgués 4. Shute = Entrometido / metiche 5. Pajero = Mentiroso 6. ¿Alo? = Manera guatemalteca de responder al teléfono 7. Chapín = Guatemalteco 8. Bagre = Feo 9. Bien clavado = Muy difícil 10. Un clavo = Un problema 11. Cerote = Eres un mierda 12. Pisar = Follar 13. Carne de coche = Carne de cerdo 14. Chinto = Necio 15. Somatar = Verbo que se refiere a tirar algo de golpe 16. Estar pisado = Estar jodido 17. Púchica ó Puchis = ¡Joder! Expresión de sorpresa 18. Refacción = Refrigerio, tentempié 19. Shuco = Sucio / Manera de llamar al perrito caliente 20. Reservación = Reserva 21. Plata = Dinero 22. Ver las luces = Ver los fuegos artificiales 23. Convivio = Comida con motivo de algún acontecimiento 24. Pichel = Jarra 25. Camioneta = Autobús 26. Túmulo = Tope, vadén, guardia tumbado... 27. Dar jalón = Recoger a alguien en autostop y llevarle 28. Patojo ó güiro = Niño 29. Muy bolo = Borracho 30. Pupusería = Lugar en el que se venden Pupusas, tortas típicas de El Salvador 31. Te truenan = Te asesinan, disparan a bocajarro 32. Casacas / pajas = Mentiras 33. Dame una bara, barana... = Dame un quetzal 34. Parqueo = Parking 35. Hongos = Champiñones 36. Cabal = Todo correcto, estamos en paz 37. Órale compa = Vamos amigo 38. Oye mano = Oye tío, colega 39. Chupete = Chupa chups 40. Ahí le doy una llamada = Te pego un toque 41. Cohete = Pistola 42. Nítido = Excelente 43. Muchá (Muchachos/as), me acompañan = Tíos, ¿se vienen? 44. Cholero = Macarra 45. Caquero = Pijo 46. Ixto = Niño 47. Sho = ¡Cállate! 48. Chonte = Policía 49. Ficha / Lenes = Moneda 50. Chispudo = Listo 51. Regáleme un agua = Dame un refresco 52. Regáleme un agua pura = Dame agua mineral/purificada 53. Hueco = Homosexual 54. Trinque = Besarse 55. Cuque = Soldado 56. Voy a ir a mi arbolito = Voy a ir al baño 57. Ir a amarrar buitre = Vomitar 58. Estar de goma = Tener resaca 59. Agarrar barco o furia = Cuando la borrachera dura más de un día 60. Ponerse una buena papalina = Agarrase una buena borrachera 61. Voy al albañil = Voy al baño 62. Migueles = Minutos 63. Estar lentejas = Ser lento 64. De planeta = De plano 65. Al puro huevo = A la fuerza 66. Huevón = Vago 67. Huevudo = Valiente 68. De a huevo = Bien 69. Qué de a huevo = ¡Qué aprovechado! 70. Coperacha = Colecta 71. Lica = Película 72. Pijazo = Golpe 73. Traida = Novio/a 74. Pistajarral = Mucho dinero 75. Lacra = Pesado 76. Chingadera = Diversión 77. Choco = Ciego 78. Pizarrín = Mala persona 79. Está bien yuca = Difícil 80. Chambón = Lelo 81. Simón, bien, bah, está bueno, pues sí, de plano, vos, como para que no, abuelitas = Formas de decir que sí 82. Fíjese que le voy a quedar mal, Esa sí se la debo = Formas de decir que no 83. Un tu pior es nada = Una relación de pareja poco formal 84. Se rayó = Le fue bien 85. ¿Qué onda? ¿Qué pasó? = Saludo ó ¿Qué pasa? 86. Pior = Peor 87. Primero Dios = Ojalá 88. Regáleme un chancuaco, frajo o chenca = ¿Me da un cigarrillo? 89. Ala, vos, haceme la campaña = Hazme un favor 90. Vasca = Náusea 91. Chumpa = Cazadora, chamarra...
Nota: Algunos de estos dichos, expresiones, palabras y modismos guatemaltecos los he recopilado del artículo "100% Chapín" de la Revista D, escrito por la periodista Gemma Gil.
Con el objetivo de descansar para reponerme totalmente de la salmonella, salí desde la Marine Terminal de Belize City en un minibus de San Juan Travel rumbo a la casa de Maite, ex compañera de universidad, que vive en la Ciudad de Guatemala desde hace 6 años. Este minibus (20$ US) se dirigía primero a la ciudad de Santa Elena, en el departamento de Petén, con una parada en el puesto fronterizo de Melchor de Mencos para realizar las formalidades aduaneras. Cuando llegas a la frontera debes bajarte del autobús e ingresar en la garita de migración. Nada más descender te dan la brasa varios cambistas para que cambies los dólares beliceños que te sobran a quetzales, la moneda guatemalteca. Recomiendo llevar el dinero justo para pagar el impuesto de salida y, en caso de tener moneda beliceña sobrante, mirar en internet a cuánto está el cambio de divisas para que no te timen. Para salir de Belize hay que pagar un impuesto de 38 dólares beliceños (19$ US) y sellar posteriormente en pasaporte. Sales del edificio de migración y continúas andando hasta el puesto fronterizo guatemalteco en el que hay que pagar 4 dólares beliceños o 3$ US -que en realidad deberían de ser 2$-. Tras mucho viajar y cruzar fronteras se aprende a lidiar con los pirañas y comeorejas, fauna habitual en el límite político de dos países. Anteriormente en Belize City después de subir las maletas por la ventana -curiosa manera-, subí al vehículo y saludé al único chico que viajaba conmigo en la parte trasera.
YO: "Hola, ¿qué tal?". EL OTRO: "Bien tío, soy de Madrid ¿y tú?" YO: "Yo también, bueno en realidad soy de Pamplona" EL OTRO:"Y yo, viví allí hasta los 12 años" YO: "¿Estás de vacaciones?" EL OTRO:"Más o menos, llegué al DF hace un mes y voy hacia Tierra de Fuego" YO: "¿En serio? Yo también estoy haciendo el mismo recorrido pero empecé en Alaska hace 6 meses"
Sorpresas te da la vida. Justo el día en el que mi ánimo no andaba precisamente bien y no dejaba de sobrevolar por mi cabeza la idea de abandonar, se cruza en mi camino Javier Sarrasín, de 28 años, y con un mismo objetivo de viaje. Todo encaja como un puzzle sideral. Estuvimos conversando todo el trayecto sobre viajes, experiencias, la tierra que nos vió nacer, el amor... Tras 4 horas de viaje, Javier se bajó en Flores y yo continué mi camino hasta la estación de autobuses de Santa Elena donde debería esperar dos horas y media a la salida del autobús nocturno de Línea Dorada (35$ US) que llegaría a la capital de Guatemala aproximádamente en unas 8 horas. Ambos intercambiamos nuestro e-mail para volver a vernos un par de semanas más tarde y celebrar juntos las navidades. Durante la espera en Santa Elena un patojo (chavalito) de 8 años me enseñó su original choque de manos y resolvió sus dudas acerca de si en España hablábamos igual que en Guatemala.
Llegué a la Ciudad de Guatemala a las 6 de la mañana. Tomé un taxi por 60Qz (6€) hacia el chalet en el que vive Maite en las Villas de la Montaña. Tanto ella como Nacho, dueño de la casa y periodista español que lleva viviendo 8 años en Guatemala, me han hecho sentirme como en casa. No sabéis lo que se agradece después de meses ducharse en una ducha caliente a presión o poder cocinarte tu propia comida. El viernes asistí en su casa a una fiesta de cumpleaños en la que estuve hablando con gente simpática como el chileno Arturo que había estado en una fiesta con Madonna en Nueva York, Renato (un maestro de la cocina con una especialidad que me fascinó; gelatina de tequila), los antropólogos Tatiana y Luis que me llevaron a dar una vuelta por el centro de la capital el día en el que la marca Pollo Campero celebra con motivo de las navidades un festival de fuegos artificiales que paraliza completamente la ciudad. Nos tomamos una cerveza en el Tacos Tequila cercano a la catedral y luego fuimos a ver la zona 4 Grados Norte, donde está la Casa de Cultura de España, decenas de restaurantes y algunas librerías en las que aproveché para comprar "Hombres de Maíz" y "El señor Presidente" del guatemalteco y Premio Nobel de Literatura Miguel Ángel Asturias, "Otra vez: Diario inédito de su segundo viaje por Latinoamérica" de Ernesto Che Guevara y "Me llamo Rigoberta Menchú y así me nació la conciencia" de Elizabeth Burgos.
Tras unos días de descanso, antes de que llegara Edel a Guatemala para pasar una semana de vacaciones conmigo, decidí aprovechar los días que me quedaban para visitar Tikal y Livingston. Para ello debía regresar a Flores. Elegí el autobús de categoría lujo de la empresa ADN (Autobuses del Norte) que costaba unos 240Qz (unos 24€) y sale de la capital a las 21 horas. Me costó dormirme un buen rato aunque finalmente lo logré. Como ya me había advertido Maite, un par de horas antes de llegar a Flores, el autobús se detiene en un control de plagas para evitar que la mosca de la fruta de la costa entre en el Departamento del Petén. Resulta incómodo que te despierten a medio camino y te hagan bajar totalmente sobado del autobús con un frío que pela en el exterior. En Flores me alojé por 70 quetzales (7€) en el Hotel Petenchel, situado nada más cruzar el puente que separa la Isla de Flores de Santa Elena. Ese mismo día contraté un shuttle de ida y vuelta a Tikal por 50 Qz (5€) con San Juan Travel para el próximo día a las 5 de la madrugada.
TIKAL, LA CAPITAL DE LOS MAYAS
La noche anterior no pude dormirme hasta la medianoche. Me levanté a las 4:00 de la madrugada y, después de asearme, fui a desayunar algo en el Restaurante "Peche´s". Allí estaba desperezándose y reponiendo fuerzas con un sandwich de jamón y queso César Barbarin, viajero de mi tierra que venía desde Costa Rica en autobús y vive en el barrio pamplonica de la Chantrea. En este tipo de momentos viene como anillo al dedo esa expresión de "El mundo es un pañuelo". Decidimos visitar juntos las ruinas de Tikal.
Tikal se ubica en el departamento guatemalteco de El Petén a unos 63 kilómetros de Flores. Un rasgo muy llamativo de esta inmensa ciudad maya en comparación con lugares como Palenque, Chichén Itzá o Copán es que aún conserva el entorno selvático tal y como lo encontraron los conquistadores españoles al arribar al Nuevo Mundo. En esta selva conviven todo tipo de felinos como pumas y jaguares, tucanes, loros, pizotes y monos que saltan chillando de rama en rama. ¡Ah! y miles de mosquitos ávidos de sangre. La superficie de selva es tan extensa (576 kms2) y rica en vegetación se la denomina el tercer pulmón del mundo. El nombre "Tikal" significa "Lugar de las Voces" o "Lugar de las Lenguas" en maya, aunque los jeroglíficos usualmente se refieren a ésta como Mutal o Yax Mutal.
Para visitar la ciudad hay que llevar un calzado cómodo, provisiones de agua, algo de comida, repelente de mosquitos y un paraguas o chubasquero por si llueve. Los senderos son extensos y la posibilidad de ver animales muy alta si uno camina en silencio y está muy atento. La Gran Plaza es el corazón de esta antigua ciudad y centro de celebración de importantes acontecimientos durante cerca de un milenio. Por la embergadura de sus templos, esta metrópoli vendría a ser el Nueva York del mundo maya. El Templo del Gran Jaguar que fue construído por el rey Luna Doble Peine -¡vaya nombrecito!-.
Templo del Gran Jaguar
Frente al Templo del Gran Jaguar se alza el Templo II, conocido como de la Máscaras, que cierra la Gran Plaza por el oeste y mide 38 metros de altura. A este templo se puede subir y admirar una maravillosa vista de la Gran Plaza. Ubicado al oeste del Templo II, el Templo III, del Gran Sacerdote mide aproximadamente 50 metros y tiene un dintel tallado en madera cuyo personaje central se halla vestido con piel de Jaguar. En este mismo emplazamiento se encuentra la Acrópolis del Norte en la que me llamaron mucho la atención dos enormes máscaras recuperadas de una estructura anterior. Salvo al Templo del Gran Jaguar, está permitido subir a lo alto de casi todas las estructuras, la mayoría de ellas no aptas para gente con vértigo.
Panorámica desde el Templo V
La vista que acabáis de contemplar se ve desde el Templo V, ubicado al sur de la Acrópolis Central y que mide 57 metros de altura. Para acceder a la cima los arqueólogos construyeron unas empinadas escaleras de madera. Antes de subir uno ha de pensárselo dos veces. Continuamos la visita paseando por la Acrópolis Central, la Plaza Oeste, la Plaza de los Siete Templos, divisando por el camino árboles gigantes hasta llegar a la Pirámide del Mundo Perdido. En una de las praderas de esta zona nos topamos con una manada de extraños animales que no había visto nunca y no paraban de husmear y escarvar en el suelo: Los coatíes o pizotes.
Coatíes husmeando
Por alguna razón que a día de hoy se desconoce, la civilización maya entró repentinamente en declive y los habitantes abandonaron la ciudad para nunca volver. Dejaron sus casas y templos, emigraron a las montañas y la selva se tragó todo vestigio maya con su frondoso manto. Una de las curiosidades de este lugar es que Tikal fue usado como escenario de la base rebelde en la película Star Wars.
Pirámide del Mundo Perdido
El más alejado de la entrada principal del complejo arqueológico es el Templo IV, de las Inscripciones, que se halla ubicado al extremo sur de la calzada Méndez. Todavía en fase de excavación, en su crestería se encuentra el texto jeroglífico más largo de Tikal y una de las vistas más impactantes de toda la visita. Mide 65 metros de altura y es la estructura más alta de Tikal. Es el único lugar en el que encuentras un puestecito con refrescos y bolsas de patatas.
Templo IV
8 horas de visita, varios kilómetros recorridos y ni una gota de lluvia. Justo cuando nos íbamos comenzó a caer la gran tromba. Después de regresar agotados a Flores de nuestra visita, ambos necesitábamos sacar dinero de un cajero automático en Santa Elena así como comprar el billete de autobús para el día siguiente. Yo me dirigía a Río Dulce y César continuaba su viaje hacia Belize City. Aunque Flores y Santa Elena se encuentran muy cerca -menos de 3 kilómetros-, como estaba lloviendo tomamos un TukTuk -los llaman así, imagino, por el ruido que hace su motor-, vehículo muy popular en Guatemala y otros países latinoamericanos. Esta especie de mototaxi de tres ruedas, con asientos traseros cubiertos por una capota, es habitual en Santa Elena y Flores (Petén) así como, entre otras partes del país, en la zona del Altiplano guatemalteco.
TukTuk
César y yo cenamos juntos en un restaurante que tenía terraza con vistas a la laguna Petén Itzá y nos despedimos con un abrazo hasta la próxima vez que nos veamos en Navarra. Próximo destino: el remoto pueblo garífuna de Livingston, con escala en Río Dulce.
Casi desde el principio de esta aventura insté a aquellos que seguís la ruta panamericana a animaros a enviar vuestros propios videoiosings, un nuevo género que abre infinitas posibilidades en el mundo de los blogs. Aprovechando que hace unos días recibí uno nuevo, he decidido rescartar del baúl los escasos videoisings que participan de momento en el concurso Videoiosing: Por una ruta panamericana más freaky. ¿A qué esperas para demostrar tu creatividad como videoiosiasta?
VIDEOIOSING, CREANDO ESCUELA
La mayoría de vosotros habéis visto mis intervenciones ante la cámara y... no es que sean nada del otro mundo. Uno hace lo que puede. Sin embargo, aunque no están circulando tanto por la red como los vídeos de Where the hell is Matt, parece que entre mis acólitos creé escuela con esta nueva modalidad de videoconferencia en diferido. Para muestra, un botón.
Por orden de aparición Gonzalo, Pizá, Bea, Patri y Espinós. Como dice la canción de Amaral..."sooooon mis amigooooosssss, por encima de todas las cosaaaaaassss", así que no se lo tengáis en cuenta. Aunque, objetivamente, como creador de este singular estilo comunicativo, debéis refinar vuestro estilo en los movimientos de cámara. Los gestos y el lenguaje están más o menos correctos aunque la música de fondo que, no sé si es de Documentos TV o Informe Semanal, sobra. El artificio de utilizar una gorra como atrezzo es bastante gracioso como parodia u homenaje al inventor de este estilo.
Bea, Gonzalo y Cristina doing videoiosing
En esta segunda entrega recibida hace unos meses podemos percibir una notable mejoría en el manejo de la steadycam aunque el discurso está un tanto inconexo (Gonzalo, seguro que cuando corriges tus prácticas pones cosas de este tipo). Que os voy a decir... que sois la leche y que os quiero un montón!!!!!!.
VIDEOIOSING, SUMANDO PUNTOS
Mis amigos Gonzalo y Bea fueron ganando puntos con una participación continuada y una calidad en sus videos dignos de cualquier instalación de videoarte freak. ¿No crees que ya va siendo hora de atreverte a demostrar tus cualidades como reportero dicharachero?
Gonzalo y Bea, dos freakies en Nueva York EL VIDEOIOSING MÁS FREAK
Compitiendo en la sección oficial recibí una nueva entrega de un refinado y un tanto perturbado videoising a cargo de Gonzalo, Pizá, Enrique, Patricia y Bea. Retransmiten vía internet su speech desde Nueva York. Aquellos que no les conozcáis, fijáos sobre todo en la chica que aparece a la derecha y sus gestos. ¡Eso es arte!
Videofreaking
Este videoiosing sin duda subió puestos como la espuma en la tabla de posiciones.
VIDEIOSING A LA SIDRA
Recordar los escasos pero memorables videoiosing es siempre un placer. Al menos para mí. Salvo que alguno de vosotros espabile y de rienda suelta a su creatividad, la lista de ganadores hasta el momento está muy clara. El ganador o ganadores se dará a conocer en un videoising desde Bahía Lapataia (Ushuaia) -si el aventurero logra pisar esas gélidas tierras argentinas-. El premio os aseguro que merece mucho la pena y... hasta ahí puedo leer.
Entra a concurso como novedad este videoiosing enviado desde Gijón (Asturias) por Gonzalo, Bea y Patricia con la participación estelar de la madre de ésta última. Un elemento que añade freakismo a la obra y la dota de una originalidad especial.
Sidra y videoiosing
Al resto de internetvidentes os animo a participar en el Concurso Videoiosing: "Por una ruta panamericana más freaky". Tan sólo tienes que enviar un video desde cualquier lugar del mundo cual reportero de un canal de televisión contando lo que te apetezca a la siguiente dirección de e-mail: info@rutapanamericana.com. Si tienes una cuenta en Youtube puedes colgarlo tu mismo y enviarme el link. El ganador/a/es recibirá un regalo exclusivo del aventurero Livingstone. ¡Participa, que se te va a pasar el arroz!
Cerca de 16 kilómetros separan la Ciudad de Belize del cayo Spanish Lookout. Tuve la suerte de que me invitaran a pasar un par de días a cuerpo de rey en esta isla privada con la intención de grabar algunas imágenes con mi cámara de video. Entre las actividades que se pueden realizar en Spanish Lookout destacan dar un paseo en kayak por los manglares, hacer snorkel o buceo en el arrecife de coral, nadar con delfines en una laguna o avistar aves y manatíes. Spanish Lookout debe su nombre a los conquistadores españoles que utilizaron este enclave como puesto de vigilancia marítimo para controlar la posible entrada de piratas ingleses a la bahía. Esta isla de manglares posee una superficie de 187 acres y se encuentra al sur de los Drowned Cayes. En una pequeña porción de tierra ganada al manglar de manera artificial se ubica el paradisíaco Spanish Bay Resort (tfno 501 223 4526, spanishbay@belizediving.com), compuesto por un total de 5 cabañas con 10 habitaciones, ducha de agua caliente y baño privado conectadas con la isla por un muelle. Cuando te vas aproximando al resort desde el mar en un día soleado, aparecen ante nuestra vista una fila de cabañas construídas sobre el agua verde-azulada del Mar Caribe.
El trayecto entre la capital y el cayo se hace en un barco que parte del muelle situado junto al Hotel Radisson, embarcadero propiedad de la empresa Belize Dive Connection, dirigida extraordinariamente por Teresa Parkey. Esta simpática señora es dueña de la isla. Le estaré eternamente agradecido por su desinteresada ayuda llevándome al hospital e invitándome a una noche de hotel el día previo a que me realizaran los pertinentes análisis de sangre. Son cosas que no dejan de sorprenderme en un mundo en el que muchos humanos miran solamente por sí mismos. Todavía quedan personas con corazón.
Paradise boat
Bucear es una de las actividades más interesantes que se pueden realizar. Habitualmente se ven numerosos manatíes cerca de la isla. Pececillos de todos los colores, caballitos de mar o moluscos viven entre las raíces del manglar. Especies como el tarpón y la barracuda suele acercarse a la bahía a menudo para alimentarse. El resort de Spanish Lookout está a 2 kilómetros del arrecife de coral y a unos 10 al oeste de las Islas Turneffe. Lejos del gentío de la ciudad y protegida por la barrera de coral más grande del hemisferio oeste, esta isla que posee lugares desconocidos por otros para realizar inmersiones, es parte de un ecosistema tropical único en el que conviven numerosas aves marinas.
La belleza de este cayo beliceño no tiene parangón. Toda la costa del país está plagada de estas pequeñas islas que portan nombres como Caulker, Ambergris, Espanto o Gallows Point. Paraísos perdidos a pocos kilómetros de Belize City.
Cabañas frente al mar
Prácticamente todo el cayo está formado por canales y manglares rojos en los que se puede navegar en kayak viendo diversos tipos de aves, cangrejos, peces globo y con suerte algún que otro manatí.
Después de hacer un poco de deporte, era momento de relajarse leyendo las últimas páginas de la novela de Pérez Reverte "La reina del sur" que me tenía muy atrapado y disfrutar de un espectacular atardecer solo en la terraza de la cabaña viendo la vida pasar como en una película de cine color sepia.
Silencio perpetuo
En Spanish Lookout se puede vivir una experiencia única en Belize: Nadar con cuatro delfines nariz de botella en una laguna natural del cayo. Estos mamíferos han sido entrenados por Aggie, su instructora, para quien este encuentro con los delfines es una manera de "divertirse, interactuar con ellos y comprender la importancia de proteger el océano para la superviviencia de sus habitantes". A través del programa "The Dolphin Encounter", los entrenadores de los delfines brindan a los visitantes de Spanish Lookout primero una charla de orientación de 15 minutos acerca de la fisiología y cuidados de estos mamíferos así como algunos consejos para la conservación del océano. A continuación forman grupos de 8 personas con un entrenador asignado para adentrarse en el agua durante unos 20 minutos y nadar junto a los delfines.
ALTUN HA,A TIRO DE PIEDRA
Antes de continuar mi ruta hacia Guatemala decidí visitar las ruinas de Altun Ha, que traducido del maya significa Agua de la Roca, uno de los complejos arqueológicos mayas más visitados de Belize. Su particularidad es la gran cantidad de estructuras (500 montículos) distribuídas en un espacio relativamente pequeño (3 kilómetros cuadrados). Frente a la idea que me había hecho de un lugar con mucho atractivo, me llevé cierta desilusión. Más aún habiendo pagado por la excursión 75 dólares americanos. Una hora al norte de la Ciudad de Belice se encuentra esta ciudad compuesta por dos plazas principales. Desde una de ellas parte un sendero natural que lleva a la laguna de Altun Ha, usada en tiempos de los mayas como reserva acuífera. Se cree que esta ciudad en la que habrían vivido unas 10.000 personas fue una vez un importante centro de negocios de jade y de obsidiana.
Vista panorámica de la ciudad maya
Altun Ha se localiza al norte de Belize City tomando un desvío por la Old Nothern Highway en dirección a un pueblecito llamado Lucky Strike. Las excavaciones comenzaron en el año 1957. Cuando los arqueólogos descubrieron un pendiente increíble tallado en jade continuaron la búsqueda de más objetos. Durante los años posteriores desenterraron varios tesoros antiguos, pero ninguno tan excitante como la réplica de jade del Dios del Sol maya llamado Kirich Ahau, el objeto de jade tallado más grande del mundo maya que fue encontrado en el Temple of Masonry Altars.
La ciudad de Altun Ha se extiende sobre un área de alrededor de 64 Km². Sin embargo, el sitio de excavación en sí -con plazas, templos y pirámides cubiertas de hierba- sólo cubre un área de casi 3 Km². De hecho, si te tomas el tiempo y esfuerzo en subir a la cima del Temple of Masonry Altars, descubrirás una vista panorámica impresionante del sitio y la jungla circundante.
Si bien no hay duda de que Altun Ha fue una ciudad muy importante en su apogeo, hay muchos misterios que rodean al sitio. El más importante de estos misterios son las causas que llevaron al abandono repentino de la ciudad. Algunos piensan que la desaparición de Altun Ha fue el resultado de una rebelión violenta de campesinos. Esta teoría se basa en la evidencia de profanación de alguna de las tumbas de sacerdotes.
En estos momentos se encuentra en cartelera el documental Apocalypto dirigido por el director y actor mundialmente conocido, Mel Gibson. En él se intenta arrojar luz sobre este misterio y presentar nuevas teorías acerca del declive de Altun Ha con una mítica aventura que cubrirá la historia turbulenta de la civilización maya. Co escrita por Gibson junto a Farhad Safinia, la película entremezcla acción y aventura centralizadas en la vida de un hombre cuya existencia se ve brutalmente interrumpida por una violenta invasión. Según cuenta la sinopsis, éste "se verá arrastrado en un viaje hacia un mundo dominado por el miedo y la opresión. Gracias a un giro del destino y estimulado por el amor a su mujer y su familia, este hombre realizará lo imposible por regresar a su hogar y finalmente, salvar su existencia".
Con una necesidad urgente de cambiar de lugar y el deseo de terminar de reponerme de la maldita salmonella, tomaré un autobús desde Belize City hacia la Ciudad de Guatemala.
Desde Lamanai continué mi ruta primero hasta Orange Walk Town por una pista de tierra en un 4X4 conducido por el dueño del lodge. Una vez allí desayunamos en el restaurante Juanita situado junto a la gasolinera Shell y retomamos el viaje por carretera hacia Belize City. Nos acompañaban Blanca, su relaciones públicas y una compañera de la empresa. En algo menos de 40 minutos atravesamos Ladyville, población aledaña a la capital, cruzamos el puente metálico sobre el caudaloso Río Belice que vierte sus aguas al Mar Caribe y tras callejear por el centro de la urbe me despedí de mi anfitrión en la puerta del Sea Side Guest House (Tfno: 227 83 39, Prince Street). Esta acogedora casa de huéspedes está atendido por dos simpáticas negritas, Therese y Artise. Siempre obediente y dócil, estaba su perrita Bella tumbada en la terraza del hostal. Con ambas solventé muchos momentos de soledad debido a que tuve que quedarme en Belize City alrededor de dos semanas porque la bacteria de la salmonella tifoidea volvió a aparecer de nuevo con más fuerza. Tuve que acudir al hospital de nuevo, hacerme análisis de todo tipo, tomar antibióticos de nuevo, estar ingresado un día con suero intravenoso, hacerme un ultraosnido y seguir una dieta estricta. Tanto tiempo detenido en la Ciudad de Belize ha minado mi moral bastante pero nadie dijo que fuera fácil atravesar el continente americano. En estos momentos luchan en el interior dos Iosus; el del "tengo las tripas chungas y me siento de asco" y el que dice "a mí una bacteria no me jode el viaje". Espero que gane el segundo.
Durante decenas de horas conversé con Therese sobre infinidad de temas de la vida, vimos concursos de televisión de los años 80 a los que es muy aficionada en un canal que emite concursos retro (desafortunadamente al ser en inglés no reponían "El Precio Justo"), reality shows como The Flavor of Love en el que el rapero adicto al crack de Public Enemy busca novia entre más de 20 histéricas o American Idol, el Operación Triunfo estadounidense del que salió vencedora en la primera edición Kelly Clarkson o un programa de radio de karaoke al que la gente llama para desafinar como bellacos. Así que terminamos haciéndonos amigos. Therese me decía: "Cuando te cases si me invitas a la boda iré a conocer España". Ya puede ir esperando sentada de momento.
WELCAM TO BELIZE CITY
Lo primero que llama la atención de Belize es su diversidad étnica (mestizos, criollos, garífunas, blancos, hindúes, chinos...) aunque más llamativo aún es que es el único país de Centroamérica en el que se habla inglés. Quizá debiera decir criollo porque salvo palabras sueltas que captas al vuelo, normalmente no te enteras de la mitad de lo que están diciendo. En lugar de pronunciar All Right como Ol Rai dicen algo así como Aa rait o sustituyen chikin por chicken. Una forma de hablar muy rastafari que comparten algunos países caribeños que fueron colonias británicas en el pasado: "Ya´ man, yur milioner wit tausans of dalar".
El país que conocemos actualmente como Belize fue, antes de su independencia de los anglosajones, un territorio conocido como la Honduras Británica. Su capital era la propia Ciudad de Belice (Belize City) ubicada en la desembocadura del río Belize y a orillas del Mar Caribe. Tras dejar de ser colonia británica, el gobierno regente decidió trasladar la capital a Belmopán, en el interior del país. Belize City la ciudad más grande con diferencia en un país que apenas supera los 230.000 habitantes y centro de paso obligado para el viajero se dirija hacia donde se dirija. Desde aquí se puede tomar un autobús para ir al norte y visitar Orange Walk Town, las comunidades de menonitas, las ruinas de Lamanai, el Santuario Comunitario de Babuinos (Community Baboon Sanctuary), el Santuario de Fauna de Crooked Tree (Crooked Tree Wildlife Sanctuary) y otras atracciones. También se puede tomar una lancha para ir a los cayos paradisíacos que emergen frente al arrecife de coral por toda la costa del país o tomar un autobús en dirección sur hacia las comunidades garífunas de Dangriga o Placencia para relajarse a ritmo de reggae bajo los cocoteros, la aventurera Cuenca de Cockscomb (Cockscomb Basin), la Reserva de Jaguares (Jaguar Reserve) única en el país, hasta los misteriosos sitios arqueológicos mayas como Caracol y Xunantunich.
La arteria principal de Belize City es Albert Street, un universo humano en el que conviven homeless, vendedores de fruta y discos piratas, puestos ambulantes de comida rápida, taxistas al grito de "Hey buddy, yu nid a taxi" y donde se concentra el mayor número de bancos y tiendas por metro cuadrado de todo Belize. Para acceder a la zona que se conoce como Downtown -el centro de toda la vida- se accede cruzando uno de los canales de la ciudad por el único puente manual giratorio del mundo que todavía funciona. Junto a él se encuentra la Belize Marine Terminal & Water Taxi desde la que se toman las lanchas para ir a Cayo Caulker y Cayo Ambergris y desde donde parten algunos autobuses hacia Flores (Guatemala). Dando un paseo cruzando el Swing Bridge llegas a lo que en el pasado fue el antiguo mercado principal, ahora Centro Comercial. En su interior hay algunos puestos de aspecto decadente y subiendo al primer piso se encuentra Big Dinner donde sirven uno de los rice&beans más sabrosos de la ciudad acompañado de puré de patata, ensalada, plátano frito y salsa a elegir.
Siguiendo por Regent Street en dirección hacia el muelle me topé con el bello edificio del Court House, frente al Battlefield Park. Al sur de Albert Street, dejando a mano izquierda un pequeño templo hindú, se alza la catedral anglicana más antigua de Centroamérica, St. John's Cathedral, que fue construída en 1812 con ladrillos traídos como lastre desde embarcaciones europeas. Desde la terraza del Sea Side Guest House se podía admirar el faro de Fort George Point que se eleva sobre la entrada del puerto y fue construído con dinero donado al país por el benefactor más grande de Belize, el Barón Bliss. Su tumba se encuentra enfrente del faro que él mismo diseñó antes de fallecer.
La Ciudad de Belice, siendo franco, es bastante fea, de ahí que muchas guías de viajes recomienden pasar en ella el menor tiempo posible. Aún así hay lugares muy recomendables como el restaurante Dit´s (50 King Street) en el que sirven unos bizcochos y puddings de pan y arroz deliciosos. Brodies, en pleno Albert Street, es el supermercado con el surtido más variado de alimentos. Compré nuevas variedades de refresco para degustar como Gatorade de Mango Eléctrico -riquísimo- y Gatorade Melón -no tanto-, Fanta con sabor a piña -no estaba mal- y tres variedades muy marcianas también de Fanta: Fruit Punch, Soda Water y Root Beer.
Próximo destino: Altun Ha y el cayo Spanish Lookout.
Lamanai Outpost Lodge (Orange Walk), BELIZE. Km. 20524
La profesión de periodista en algunas ocasiones tiene ciertos incentivos. Uno de ellos es que, con la excusa de realizar un reportaje sobre Lamanai -que no deja de ser trabajo-, obtuve unas pequeñas vacaciones pagadas en el lujoso Lamanai Outpost Lodge. Todavía no recuperado completamente de la salmonella, quedé con Carlos García, el taxista con el que viajé a la comunidad menonita de Shipyard, para que me llevase al muelle de A&R, pasado el puente de peaje sobre el New River, a unos 4 kilómetros de Orange Walk Town. Es allí donde la lancha propiedad del lodge recoge a los huéspedes que han contratado previamente alojamiento.
Los alrededores de la ciudad están plagados de inmensos campos de caña de azúcar, uno de los pilares de la economía de este distrito beliceño. La exportación de azúcar supone para Belize un 60% del total de productos agrícolas que venden en el exterior. Nada más salir de Orange Walk Town, a la izquierda aparecen imponentes las chimeneas de la Belize Sugar Industries, Ltd., fábrica que transforma cientos de toneladas diarias de caña de azúcar en azúcar para el consumo que será exportada principalmente a Europa. Más de 4000 granjeros abastecen con sus campos a esta factoría que, para producir una tonelada de azúcar, necesita de 8 toneladas de caña.
Estuve esperando algo más de una hora en el muelle de A&R hasta que llegó Greg, salvadoreño y patrón de la embarcación, al mando de una lancha con motor fuera borda. Me acompañaron en el trayecto hasta Indian Church, pueblecito situado junto al lodge, una simpática familia de gringos, incluídos los abuelos.
Rumbo al Lamanai Outpost Lodge
Desde el muelle de Orange Walk Town, subiendo 40 kilómetros por el New River se llega a la maravillosa laguna del mismo nombre en una de cuyas orillas están emplazadas las ruinas de Lamanai. En el camino pude ver una variedad de diminutos murciélagos que se camuflan en el tronco de un árbol, garzas grises, un halcón negro y algunos pajarillos autóctonos. Pasamos frente a la comunidad menonita de Shipyard de la que os hablaba el otro día y, después de cerca de una hora subiendo el cauce del New River, llegamos a la laguna del mismo nombre con el sol despidiéndose de nosotros mientras bajaba a dormir en la espesura de la selva. Poder disfrutar de un atardecer como éste no tiene precio.
Atardecer en la Laguna New River
El Lamanai Outpost Lodge está rodeado de una increíble variedad de hábitats que ofrecen la posibilidad de realizar diferentes actividades de aventura en la naturaleza. Así puedes dar paseos nocturnos por la jungla para avistar pájaros, mamíferos e insectos, contratar una excursión en lancha con un potente foco incorporado para ver animales de noche como cocodrilos, búhos o aves, recorrer la savannah (vasta extensión de aguas pantanosas con poco menos de medio metro de profundidad repletas de juncos y cocodrilos) en un airboat -lancha con un ventilador gigante en la parte trasera- o salir después del atardecer a cazar cocodrilos para posteriormente estudiar sus dimensiones e insertarles un chip, programa científico que el lodge realiza en colaboración con la Universidad de Florida. Tuve la oportunidad de recorrer de noche la savannah en el airboat para cazar un cocodrilo pero el agua estaba demasiado alta y eso dificultaba la tarea. Estuvimos a punto de cazar un par de cocodrilos pero, muy listos ellos, lograron escabullirse.
MÁS VALE PÁJARO EN MENTE QUE CIENTO VOLANDO
El Lamanai Outpost Lodge está ubicado en un emplazamiento envidiable. A orillas de la Laguna New River y a menos de 15 minutos andando de las ruinas. Es el lugar ideal para disfrutar de un ambiente sosegado en plena naturaleza. Disponen de internet, tienda de souvenirs, un servicio atento, comida exquisita y la vista desde el embarcadero se puede calificar de sublime. Durante una cena que compartí una de las noches con una pareja de ancianos de Las Vegas -rondaban los 75 años y llevaban 51 casados-, descubrí una singular afición de la que no tenía conocimiento. Como quien colecciona pins, sellos o muñecas; esta felíz pareja de enamorados habían dedicado toda su vida, en los períodos de vacaciones y ahora a tiempo completo con la jubilación, a avistar aves de más de 85 países del mundo. Viajan por todo el planeta buscando pájaros que no hayan visto. No los fotografían, disfrutan de su comportamiento en su hábitat natural y graban esa imagen en su memoria. Hasta el momento su lista reunía más de 7000 pajaros de las cerca de 10.000 especies que hay catalogadas en el mundo.
LAMANAI, COCODRILO SUMERGIDO
Lamanai (del maya Lama'an Ai) significa cocodrilo sumergido. La mayoría de este sitio arqueológico permanece oculto bajo la densa jungla desde mediados de los 70. Los trabajos de los arqueólogos se han centrado en investigar y restaurar las estructuras más grandes como son el Templo de la Máscara, la estructura N10-9 o Templo del Jaguar y el llamado High Temple, una pirámide de 33 metros de altura. Las ruinas están siendo excavadas muy lentamente por grupos de trabajo que viven en los pueblos colidantes de Indian Church y San Carlos. Esta ciudad maya estuvo habitada durante 3.000 años seguidos, lo que no es moco de pavo. El complejo arqueológico brinda una experiencia única para acercarse a la cultura maya y la biodiversidad del bosque tropical. También posee un pequeño museo con piezas extraídas del yacimiento. Siguiendo el camino que comienza en el museo, a ambos lados se pueden apreciar diversos tipos de plantas señaladas con carteles como el árbol de la pimienta, guanábana, tamarindo, lianas estraguladoras o los gigantescos guanacastes. Unos 200 metros hacia el norte, siguiendo el sendero de la selva, se llega al Templo de la Máscara cuya escultura representa a un hombre con un tocado en el pelo con forma de boca de cocodrilo.
Templo de la Máscara
La estructura N10-49, a la que llaman Templo Alto -como podéis ver se han estrujado mucho el cerebro para ponerle nombre-, es un espectacular edificio de 33 metros de altura que se yergue sobre la vegetación. El guía que nos acompañaba afirmó que subir era un reto físico y bajar psicológico debido a la altura e inclinación de las escaleras. Prueba superada.
Vista panorámica. Si no logras visualizarlo pincha aquí.
Frente a esta magnífica pirámide hay un diminuto juego de pelota y muy cerca de allí la Estela 9 debajo de la cual encontraron restos de cinco niños sacrificados. El Templo del Jaguar forma parte del complejo de edificaciones residenciales de Lamanai en cuyos árboles encontré varios monos comiendo.
Monicacos
Si te aproximas demasiado a su territorio, estos simios que se alimentan de hojas, te orinan y tiran cualquier cosa que tengan al alcance de la mano.
Haciendo el macaco
PASA LA BOTELLA DE RON
A esta zona perdida en las profundidades de la selva del Gran Petén llegaron hace siglos misioneros españoles con intención de evangelizar a los mayas. Se cree que los cimientos de las dos iglesias que construyeron entre los años 1540 y 1560 se asientan sobre los restos de un templo maya que los propios indígenas fueron obligados a demoler en condición de esclavos. Años más tarde, durante la Guerra de Castas, los mayas se tomarían la revancha expulsando a los predicadores y quemando ambas iglesias. Hoy en día tan sólo quedan algunos muros en pie. Posteriormente, en 1850, los ingleses instalaron en Lamanai una fábrica de azúcar que fue traída desde Nueva Orleans por soldados confederados expatriados. Inicialmente se utilizó para moler la caña de azúcar pero poco tiempo después comenzaron a producirse miles de litros de ron. De los 200.000 litros que se obtuvieron de este licor durante su funcionamiento, 180.000 se consumieron en el propio lugar, así que no es de extrañar que aquello fuese un nido de alcohólicos emperdernidos. Murieron muchos trabajadores chinos y jamaicanos a causa de la fiebre amarilla. En 1867 los mayas cerraron la factoría durante un levantamiento triunfal contra los ingleses.
La jornada terminó con un agradable paseo en un barco-terraza del Lamanai Outpost Lodge por la Laguna New River.
Próximo destino: Belize City y algunos cayos paradisíacos.
Un viaje a través del continente americano de Prudhoe Bay (Alaska) a Bahía Lapataia (Ushuaia, Argentina). 32.424 kilómetros de caminos, pistas y vías asfaltadas componen la carretera panamericana.
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Kilómetros recorridos
MAR
·Lancha/Bote/Cayuco = 570
·Barco/Ferry/Catamarán = 429